Muelas del juicio: Cuándo quitarlas y por qué no siempre es opcional
- Apr 22
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Las muelas del juicio, o terceros molares, son los últimos dientes en desarrollarse. Suelen aparecer entre los 16 y 25 años, pero no siempre lo hacen de forma adecuada.
Por su posición y falta de espacio, son una de las causas más frecuentes de cirugía oral.
¿Qué está pasando realmente con las muelas del juicio?
En muchos casos, simplemente no hay espacio suficiente para que erupcionen correctamente. Eso provoca que:
Queden parcialmente cubiertas por encía
Se queden atrapadas dentro del hueso
Crezcan en posiciones incorrectas (inclinadas u horizontales)
Empujen otros dientes
Sean difíciles de limpiar
Aunque no duelan al inicio, pueden convertirse en un problema con el tiempo.
Señales de alerta
No siempre es evidente. Pero hay indicadores claros:
Dolor o presión en la parte posterior
Inflamación de encía
Infecciones recurrentes
Dificultad para abrir la boca
Mal sabor o mal aliento
Si ya hay síntomas, normalmente el problema ya está avanzado.
¿Cuándo se deben extraer?
No todas las muelas del juicio se tienen que quitar. Pero sí hay situaciones donde no es negociable:
Falta de espacio
Muelas retenidas o mal posicionadas
Riesgo de dañar otros dientes
Infección o enfermedad periodontal
Necesidad de espacio para ortodoncia
El mejor momento suele ser entre los 16 y 22 años, cuando el hueso es menos denso y la recuperación es más sencilla.
¿Cómo es la extracción?
Es un procedimiento ambulatorio.
Se realiza con anestesia local y, en algunos casos, sedación. Dependiendo de la posición de la muela, puede ser una extracción simple o un procedimiento quirúrgico más preciso.
Duración promedio: 20 a 30 minutos por zona.
Bien planeado, es un procedimiento seguro.
Recuperación: lo que sí importa
Inflamación leve a moderada (3 a 5 días)
Molestias controlables las primeras 48 horas
Dieta blanda
Evitar fumar
Higiene cuidada sin agredir la zona
El seguimiento correcto hace toda la diferencia.
Riesgos reales (sin exagerar, pero sin ignorarlos)
Como cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos:
Alveolitis secaEl más común. Dolor intenso cuando el coágulo no se mantiene.
InfecciónGeneralmente por no seguir indicaciones.
Alteración nerviosaPoco frecuente. Puede afectar sensibilidad en labio o lengua en casos específicos.
Con diagnóstico adecuado, estos riesgos se reducen considerablemente.
Entonces… ¿todas se quitan?
No.
Si están bien posicionadas, sanas y funcionales, pueden mantenerse sin problema.
La clave es no asumir. Se evalúa cada caso.
Evaluación precisa, no decisiones a ciegas
Las muelas del juicio pueden pasar años sin dar molestias… hasta que lo hacen.
Y cuando lo hacen, normalmente ya hay complicaciones.
En MOUTHLAB Dental Studio, el Dr. Alan Taylor Zermeño realiza una valoración clínica y radiográfica para definir si realmente es necesario extraerlas y en qué momento hacerlo.
Sin sobretratamientos. Sin improvisación.Solo diagnóstico claro y ejecución precisa.



